
Todo florece en el momento justo.
Como oso en invernación.. ¿o hibernación?
y en ese mirar dentro del iceberg las sopas… sopas de verdura.
Cocine la verdura, pase por juguera con un poco de su caldo, vuélvala a la olla, agregue leche y mantequilla para dar textura, aliñe a gusto y bébasela. Ideal para usar las hojas feas de las lechugas o usar esos restitos de acelga, espinaca o darse un banquetazo líquido con un verde mix…
ZOZOPITA!

Debido al frío y a la falta de material, he estado experimentando con cómo hacer un gorro. No me ha resultado el tejer en espiral, ni los patrones en inglés, así que hemos tenido que trabajar en función de un patrón que plantea, tejer en círculos con aumentos progresivos hasta llegar a la proporción 3 puntos y aumento y luego derecho hasta que tenga el largo adecuado…
no me convence, pero probé mi primer acercamiento al “tapestry”
Cualquier cosa, trataré de actualizarla…

Aprendiendo a hacer accesorios. Con los típicos patrones de flores que andan por ahí hice un par de pinches para mi hermana.
Eso, mientras le termino un chal a mi abuelita.
He estado de viaje. Dentro de ese paseo, he encontrado a alguien que hace terapia con productos naturales y que me dice que aún hoy la bosta de caballo es muy importante como ingrediente para una tisana para malestar estomacal. Según me explicaron, en primer lugar el caballo es un animal muy limpio para alimentarse y la interacción de sus secreciones con los “jugos” del pasto que come es lo que cura en el caso de la bosta de caballo.
Si las cosas siguen siendo útiles después de 200 años habría que mirarlas con menos sospecha…
“para el corazón, toronjil, violetas, flor de la azucena, claveles y alelíes blancos; para la retención de orina, cataplasmas de perejil frito en aceite; dolores de dientes y muelas, romero en vino caliente; para las almorranas, cataplasmas de flor de bisnaga; para el flato, hormigas y semilla de albahaca; boldo para el hígado; para la apretura de pecho con ahogos, radal y trique; el pezón de frutilla y la bosta de caballo para la indigestión y lepidia de calambre; para la vejez, poca comida ninguna golosina y paciencia, mientras no tocan la puerta avisándonos la partida”
Adriana Montt carta fechada en 1823. En: Sagredo, R y Gazmuri, C (2006) Historia de la vida privada en Chile, Tomo 2.página 14.
Casi todo es bastante conocido. Se destacan las plantas nativas del Boldo, el radal que es el nogal silvestre y el trique.
Algunas recetas siguen hasta hoy como el boldo para el hígado, otras suenas descabelladas, como la de andar tomando bosta de caballo para la indigestión: “lo que no te mata te hará más fuerte”. Pero también es cierto que hay que considerar que en ese tiempo la medicina natural era LA medicina a la que podíamos acceder y donde se ponía toda la esperanza.

Ocimum basilicum
El olor inconfundible de la feria en verano se compone de frutas y albahaca. Recuerdo esos “causeos” hechos de tomate albahaca y queso fresco… esa conversación con pan amasado, mate y sol de tarde en campo o playa.
La albahaca es una planta anual que viene desde la región de Irán en Asia. Resistente al sol y no asidua a grandes riegos.. Usada en momificaciones en Egipto, en las preparaciones de agua bendita en algunas religiones y es una de las plantas símbolos del amor. (en una de esas por estas ideas de amor imperecedero y santo que se tienen por ahí).
Además del gran valor que tiene en la cocina por su valor como hierba aromática, posee varios beneficios medicinales:
- Ayuda a la lactancia materna: Tanto en la secreción de leche como en el tratamiento de la obstrucción de los senos, haciendo compresas en conjunto con agua de rosas.
- Repelente de insectos. Al menos acá en casa desde que en el patio hay albahaca la cantidad de moscas y mosquitos ha disminuido, podemos dar fe de aquello.
- Antinflamatorio. Contiene elementos que activan receptores de canabinoides que bloquean las señales de dolor e inflamación sin efectos narcóticos (excepto si se llegase a consumir en cantidades plesitocénicas)
_ Antijaquecoso
- Se reporta también efectos beneficiosos en depresión y estrés.
fuentes:
Pues, antes de celebrarle un cumpleaños a la labor sin terminar, aceleré el tranco y terminé el chaleco.
Ahora tengo síndrome de nido vacío.
Aunque no lo crean, estoy a punto de terminar las mangas del chaleco eterno… luego de mucho intentarlo, me dieron el dato de tejer las mangas al mismo tiempo y va mucho mejor. De muestra, la foto:

Estaba buscando qué labor podría hacer para regalar a algunas cumpleañeras que vienen luego. Había un patrón de bufanda bastante bello por ahí, lástima que aún no sé imaginar las escalas en relación al grosor de lana y crochet. Así que quedo muy pequeño para bufanda y muy grande para marcalibros. Así que es un… “adorno de pared” la verdad, es que no tenía donde colgarlo y había un clavo ahí. Veremos si de aquí a la eternidad hago otros para que “no se note el error”. El patrón y el resultado…

no recuerdo de qué blog lo bajé, pero reconozco que la autoría no es mía... vale?

Esta es mi primera manta. Fue hecha para Amanda, hija de mi amiga Carola. 
Resumamos un poco el proceso. El patrón base lo saqué de la revista tejer la moda [Nº48] que saca la revista Paula. Sin embargo, le hice algunas adaptaciones, partiendo por el color. El patrón original estaba a 6 colores, yo lo dejé en Rosa claro[55], rosa oscuro [35] y crudo de fondo. Todas Hawaii tipo hilo de 100 gramos.
Primera cosa, los cuadrados:
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| De manta |
Se comienza con cinco cadenetas, en la primera vuelta se realiza una “cruz” de tres puntos altos cada brazo y dos cadenetas para las esquinas. En la segunda vuelta se arma el cuadrado base, al hacer dos grupos de tres puntos altos más dos cadenetas en las esquinas en las esquinas de vuelta anterior. Lo que no es esquina, se separa por una cadeneta.
Las vueltas siguientes tienen la siguiente lógica. Donde hay una cadeneta de separación, se coloca un grupo de tres puntos altos. En las esquinas, se realizan los dos grupos de tres puntos altos separados por las dos cadenetas.
Lo demás lo hace la combinación del cambio de colores.
Echándole la culpa a que es mi primera manta, los cuadrados no quedaron absolutamente iguales. Entonces los cosí e hice 7 tiras de 7 cuadrados cada una, luego les hice una corrida de punto bajo, y dos de medio punto por cada lado más largo. Luego cosí las tiras y vino el borde…
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| De manta |
Para el borde seguí la misma lógica de los medios puntos. Primero hice corridas en color crudo para emparejar el borde que daba en los “largos” la hechura de las tiras de cudrados, luego una corrida alrededor de color rosa claro, una de rosa oscuro y finalmente una vuelta de “medias conchas” (que así me lo enseñó mi madre) que se hace de la siguiente manera: 3 cadenetas, un punto alto clavado en el mismo lugar, saltar dos cadenetas y hacer medio punto en la cadeneta que sigue, así el arco de cadenetas y punto alto “se acuesta” dando origen a la media concha. (aún no me queda claro lo que es una concha entera)
Y luego lo que viene… el rematar, esconder hilos, cortar hilachas, lavado planchado y entrega…
Apenas tenga esas fotos… las subo…
por ahora, yo y la manta recién terminada…

Terminada la obra gruesa...