Eterna aprendiz de todo

En remedio del horror vacui y moviendo para que no exista el eterno retorno.

Archivos mensuales: mayo 2007

Camelias…

Quiero tener una camelia en mi jardín. Motivada por recuperar la sensación de tener camelias en mi vida. (y ya que no puedo esperar que alguien me regale camelias como antaño)

En la foto dos semillas de camelia que  obtuve en la fiesta de la semilla.  dicen que demora en germinar meses. La semilla está recubierta por una “cáscara” bastante dura, y por eso se recomienda remojarla en agua hirviendo. La verdad es que iba a hacerlo cuando mi abuelita me conminó a echarla en agua tibia porque el agua hirviendo podía cocinar mi futuro arbusto.

Ahí está entonces…

Aún así, para tener camelias debo esperar siete u ocho años, por lo que compraré un ejemplar un poco más crecidito.

Es una planta acidófila,  como las hortensias, azaleas, gardenias. Es decir, debe plantarse en un suelo que no sea salino ni alcalino.  Los suelos ácidos suelen ser óscuros, con harta materia orgánica, húmedos. Hay quienes dicen que huelen a tierra mojada siempre…

La pregunta entonces es cómo acidificar el suelo… navegando encontré estas recetas:

Sulfato de hierro al agua de riego. Otra sustancia para agregar es el ácido cítrico. Pero he de decir que como yo no soy muy dada a los químicos,  no me convence.

Otra receta es que en la primavera se  remueva la tierra de la planta se agregue una taza de hummus de lombriz, una taza de turba rubia y una cucharada de fertilizante. Ya que dijeron que eran ricos en materia orgánica,  por ahí me parece que el hummus debe cumplir un papel en eso.

Yo pensaba simplemente comprar tierra ácida…. pero parece ser más complejo.

En términos de clima es resistente al frío y de riego abundante. No es dada al calor, por lo que no se coloca al sol ni tampoco en interior donde puede sufrir con la calefacción.  Dicen que puede durar 4 siglos. Así que he de redactar en mi testamento que la sigan cuidando.

Yo sólo me conformo con verla en flor.

Fuente:

Ficha Infojardín 

En medio de la muerte, la vida

Hojas secas, árboles que se desnudan… Alrededor todo se seca. Pero sólo en apariencia. Por otros lados hay explosión de vida de colores, incluso de flores. Y es que la danza de las estaciones es danza, movimiento, fluir en y con la naturaleza.

Un vistazo a la vida en medio de las hojas secas del jardín:

Un botón en mi azalea resucitada… el año pasado fue atacada por la araña roja… nunca pensé en que volviera a florecer…

Un clavel brotando. Cómo tenemos claveles en nuestro jardín es una historia aparte…


Botones de crisantemos. Parece ser que en algún momento habrán muchos en esa mata.


El rosario ha de florecer…

y quizás mi mayor sorpresa…

¡¡¡BROTARON LOS BULBOS!!!

Claro que mi despiste me ha hecho olvidar cuáles son. Y por supuesto no marqué la maceta. Pero en un porcentaje muy alto, yo diría que eso es un brote de tritonia…

Otoño

Desde la ventana se ve otoño. Se secan las hojas y el color dorado, amarillo, marrón se apodera de las calles.

Desde lo pagano, es una época donde Cernunnos se debilita y muere. El principio activo de la vida (representado por lo masculino) va dando paso al recogimiento. Al elemento pasivo. Introspección. Volver a sí que tiene punto cúlmine en invierno.

Se dice que Perséfone va descendiendo a los infiernos. EL símbolo de la niña que envejece. Quizás atendiendo a ambos elementos se puede entender porqué la simbolización de este tiempo como “más triste” que primavera y verano. Nos conecta con el espacio interno. Luego de la cosecha dejamos desansar la tierra. Se reposa y se decantan los propios frutos. Tremendo desafío para un mundo que suele producir para no escucharse, ni verse, ni reconocerse. Tanto así que nos parece pérdida de tiempo el decantar.

Se envejece, y en un mundo obnubilado por la juventud, se levantan demonios asociados muchas veces sin sentido alguno, con la vejez: la soledad, la decadencia y el abandono.

Los árboles se visten de una belleza otra

y si se mira bien, hay florecimientos en medio de las hojas secas. Yo estoy esperando crisantemos y una suculenta muy querida que florezca. (ya vendrá reporte de eso)

Ciclo.

Bulbos… (la cosa simbólica)

Trabajando raíces en biodanza.

Y los bulbos en el macetero.

Bella imagen la del ciclo del bulbo. Un tiempo de reposo y descanso, donde no se ve externamente sino que se vive  internamente.

Y el bulbo alimentándose de todo lo que logra cuando está fuera.  El bulbo sacando sus raíces y en el seno de la tierra saca más bulbos.  El bulbo siendo capaz de sobrevivir encerrado en un papel de diario y a la oscuridad

como quisiera bulbosearme de vez en cuando.